Practican sexo y no lo dicen
18 de Diciembre de 2009 por María Isla
Archivado en Cuestiones vitales, Psicología
Los mayores siguen siendo activos en el ámbito sexual, incluso pasada la barrera de los setenta años. Pero el 24% no se siente cómodo hablando de este tema con su pareja: esta es la principal barrera que les impide disfrutar de su sexualidad.
No hace falta ser joven para perder el miedo y disfrutar de la sexualidad. Por mucho que se pretenda maquillar la verdad, lo cierto es que los mayores también hacen el amor. Una investigación estadounidense de la Universidad de Chicago así lo demostró en 2007, tras estudiar los hábitos sexuales de 3.005 adultos (1.550 mujeres y 1.455 hombres), con edades comprendidas entre los 57 y los 85 años. Estos científicos evidenciaron que, a pesar de que con el tiempo disminuía la frecuencia sexual, pasados los 70 años la mayoría de los encuestados seguía manteniendo relaciones.
En España, el informe Durex realizado entre 2007 y 2008 constató que el 65% de los mayores afirmaba que “una buena vida sexual es parte de la vida” y que el 63% consideraba que “el sexo es beneficioso para la salud y el bienestar”.
Los beneficios del sexo
Científicamente se han demostrado los beneficios que conlleva hacer el amor: mejora la circulación, reduce el estrés, previene el envejecimiento prematuro del organismo, se queman calorías… Y a la vez supone una mejora también de la salud psíquica y ayuda a mantener el equilibrio emocional, necesario para la estabilidad mental de las personas. En palabras de Rosa Martín, médico geriatra, “una relación sexual no tiene edad. Abarca la parte física, pero también la emocional. De hecho, contribuye a paliar los síntomas depresivos”.
Lo que ocurre es que a medida que el ser humano envejece, van apareciendo ciertos problemas físicos. En el caso de los hombres, es más difícil conseguir y mantener una erección, surgen problemas de próstata, etc., mientras que en las mujeres las dificultades comprenden desde la falta de lubricación hasta la pérdida de elasticidad de la musculatura perineal, por ejemplo. “Todo esto son problemas físicos que tienen solución y se pueden tratar si se consulta con el médico de cabecera”, asevera Rosa Martín.
Hablemos de sexo
El principal obstáculo que se presenta en esta franja de edad es la barrera psicológica y mental que se adopta frente a la sexualidad. Son ellos mismos, sus hijos o la misma sociedad que, en cierta manera, siguen viendo la sexualidad de la tercera edad como un tabú. Según el estudio de Durex, el 24% de los mayores encuestados no se siente cómodo contándole a su pareja lo que realmente desea hacer, y los de más edad demuestran aún menos confianza. “En mi consulta lo he podido comprobar. Los hombres suelen vivir el sexo como algo más natural y muestran menos reparo a la hora de hablar sobre ello. En cambio, las mujeres son más recatadas, una gran parte cuando se refieren a “eso” dicen “mi marido quiere guerra”. Sin embargo, lo más preocupante es que muchas de ellas dan por finalizada su sexualidad en cuanto se muere su pareja”, afirma Rosa Martín.
No sólo las féminas adoptan esta postura, sino que, en general, se relega la sexualidad a un segundo plano en esta etapa porque se vincula con la juventud. “Se trata de una idea equivocada. Precisamente es en ese momento cuando pueden dedicarse más tiempo a sí mismos, cuando pueden aprender a escuchar el ritmo de sus cuerpos”, cuenta Rosa Martín. ¿La solución frente a este problema? Es bien sencilla: hablar. “Hay que perder el miedo a la sexualidad y atreverse a comunicarse en este terreno con la pareja. Y siempre que se tengan dudas, hay que preguntar al médico de cabecera sin ninguna vergüenza. Al fin y al cabo de lo que se trata es de disfrutar al máximo de nuestras vidas y el sexo es una forma connatural de hacerlo”.
Consejos de Rosa Martín, médico geriatra
- Haz el amor cuando quieras y te apetezca. Si no te encuentras con ganas, no pasa nada: a la hora de hacer el amor también entra en juego tu estado anímico y cómo te sientas. No tienes por qué preocuparte: tarde o temprano aparecerá de nuevo tu apetito sexual.
- No presenta ninguna contraindicación. Si eres hombre y padeces alguna patología cardiovascular, no te automediques. Acude al médico y él te recomendará qué tomar.
- Pregunta si no sabes. Los profesionales estarán encantados de ayudarte.
- Utiliza la imaginación. La sexualidad no se limita a los genitales, sino que abarca todas las partes del cuerpo y, la más importante, la mente.
- Comunícate con tu pareja. Dile lo que te gusta y lo que no. En el momento en que estés incómodo, sientas dolor o te sientas forzado, exprésalo. Lo esencial es disfrutar y no pasarlo mal durante las relaciones sexuales.
- Utiliza siempre preservativo: te protegerá de las enfermedades sexuales aunque ya no exista riesgo de embarazo.
Tan lejos y tan cerca
En pocas ocasiones se ha tratado la sexualidad de los mayores en el cine. Un buen ejemplo es En el séptimo cielo (2008), de Andreas Dresen. Esta película alemana cuenta la historia de una mujer madura y casada que comienza una aventura con un hombre que tiene más de setenta años. Se trata de una historia de amor que saca a relucir las carencias matrimoniales, la lucha de sentimientos y las contradicciones de los seres humanos y en la que se trata la sexualidad madura de una forma natural y respetuosa. Las escenas más íntimas de la película se funden en blanco, como símbolo de la alegría que viven sus protagonistas de estar… en el séptimo cielo.
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