Hasta Siempre, Mario

Junio 30, 2009 por Montyr  
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Amaneció un martes de mayo soleado, de ese extraño otoño sureño, tan típico del húmedo verano tardío montevideano. Al pie del Palacio Legislativo, se agolpaban personas, de toda edad y condición social, visiblemente emocionadas y tristes. Decenas de escolares, destacaban entre la multitud que acudió a dar el último adiós a Benedetti.